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¿ERES ADICT@ AL CONSUMO DE LOS CARBOHIDRATOS?

carbohidratos

 

Unos de los problemas de la creciente epidemia de la obesidad es creernos entender por parte de la industria alimentaria de que la glucosa es la energía favorita del cuerpo.

Con esto me refiero al consumo periódico de carbohidratos cada 3-4 horas para que nuestro cuerpo no se venga abajo y mantener un nivel de energía adecuado.

De este modo los cereales los mantienen en la base de la pirámide alimentaria, así pueden conseguir vender más snack y barritas de cereales.

Picar entre horas, asegurando que te tienen comiendo durante todo el día, no vaya ser que baje la glucosa y desfallezcas.

Esto tiene una consecuencia, el hambre constante y un desequilibrio hormonal importante, haciendo que tus niveles de energía se comporten como una montaña rusa.

Una persona en buena condición física alberga entre 100.000 y 150.000 calorías en forma de grasa. El cuerpo de un adulto puede almacenar unas 2.000 calorías en forma de glucosa, esto nos permitiría vivir poco más de un día, esto explica que si el cuerpo prefiere almacenar glucosa, hubiera desarrollado mecanismos para ello, en vez de almacenar grasa.

Las células de nuestro cuerpo pueden a llegar a metabolizar glucosa, pero en realidad prefieren la grasa.

Un exceso de glucosa es toxico para el cuerpo, por eso cuando hay un consumo alto de carbohidratos, la glucosa liberada será la primer energía que quema el cuerpo.

Si tomas alcohol, que es todavía más toxico, este será procesado y utilizado como energía antes incluso que la glucosa.

La insulina es la encargada de regular el nivel de glucosa en sangre, una persona sana tiene aproximadamente 5 gramos de glucosa en sangre, la insulina es la encargada de sacarla del torrente sanguíneo cuando esta se dispara.

Si alimentas tu cuerpo con carbohidratos, estarás quemando principalmente glucosa, no dando oportunidad a la quema de grasas almacenada. Este problema tiene consecuencias más allá que las típicas de no poder perder los “michelines”.

Para comprender mejor como nuestro cuerpo utiliza la energía que le suministramos, imagínate que tu cuerpo es como una locomotora de vapor, alimentada por fuego que debes tener encendido constantemente.

Cualquier cosa te sirve para quemar y emitir energía, pero según que material utilices, de ahí dependerá la calidad de combustión y el tiempo para mantenerlo vivo.

La mayoría de la gente utiliza principalmente carbohidrato, esto es como echar al fuego hojas, ramitas, papel. Queman bien y producen energía pero se consumen rápidamente en una llamarada, es decir en un pico de insulina.

Consumir alcohol es como echar gasolina al fuego, una combustión instantánea, emitiendo un destello explosivo y se desvanece al instante. Los alcohólicos sienten el deseo constante de ingerir alcohol, así como los adictos a la glucosa quieren carbohidratos constantemente.

La forma ideal para mantener al fuego es con grandes troncos de leña, que queman lentamente, proporcionando una llama continua, y más duradera en el tiempo, sin necesidad de alimentar constantemente al fuego, esto es lo que consigues quemando grasa.

La grasa no quema tan rápido como la glucosa, el cuerpo debe trabajar un poco más para liberarla, pero lo hace de manera eficiente, limpia y duradera.

Si consumes carbohidratos cada pocas horas, te conviertes en un esclavo de tu propio fuego, ya que este te reclamará en forma de hambre que lo alimentes constantemente.

En un entorno natural tu cuerpo espera ayunos periódicos, para ello está preparado, por eso tiene almacenada la grasa, para usarla como fuente de energía. Hoy en día para mucha gente, les parece una locura realizar un ayuno, tenemos una nevera llena, podemos comer cada 4 horas… El cuerpo no entiende nada esto.

A la industria alimentaria y algunos nutricionistas no les conviene que practiques algo tan natural como el ayuno, imagínate si gran parte de la población lo practicara, la de pérdidas en ventas de productos…

Los que realizan una dieta baja en carbohidratos, apenas les cuesta realizar el ayuno, en cambio los que consumen un 50% de carbohidratos en su dieta, les cuesta mucho más trabajo realizarlo, ya que su cuerpo le pide que alimente su fuego interno constantemente.

 

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